lunes, 21 de noviembre de 2016

Capítulo 5. Melbourne, la ciudad cool + Great Ocean Road ( de vuelta al hippismo 24 horas)


Después de mis 11 horitas de bus, las cuales dormí la mayoría ( menudo soy yo durmiendo en sitios raros), llegué al penúltimo destino aussie ( australiano, vamos), con algunas lecciones ya aprendidas ( tan ceporro no soy) y con un par de excursiones, que han hecho que Melbourne sea la ciudad que más haya disfrutado.
El llevar un planning de que hacer, en función a mis excursiones, del clima, de donde estaba, imagino que ayudó bastante. También imagino que ayudó mucho el que esta vez acertara con el hostel, bien situado, limpio, grande... Como un hotel ( hasta con gimnasio). El tranvía gratuito ( que usé a base de bien) y el aldi ( siiiiii. Encontré por fin donde comprar barato) ayudaron un poquito a mantener mi economía en verde ( que la ciudad es cara de por si). Y las dos excursiones, una al campo de hockey a arbitrar 3 partidos de liga de verano ( cobrados en negro por su puesto), y otra a la zona más bonita que he visto de Australia, hicieron que mi semana en la segunda ciudad por extensión, con sus rascacielos, parques, mercados, graffitis, mega campos deportivos, edificios retro ( os suena, verdad), pero más a lo grande ( para llegar a la playa tuve que andar 20 kms) fuera de lo mas cómoda y agradable. Será que me estoy haciendo a Australia (ahora que me voy).
Great Ocean Road
De mi excursión hockeistica, poco hay que contar. Partidos de verano ( 1a jugada, tarjeta amarilla de 10 minutos), en un campazo, al que para entrar tuve que pagar ( aún siendo árbitro. Cosas de aquí). Buena para acordarme de cómo es un campo.
La otra, si fue más chula. Más no. Fue la leche.
Alquilé un coche a las afueras ( que obviamente era más barato. ¿Aprendo o no?). 24 horas. ¿Para qué? Pues para recorrerme una Scenic Road ( carretera bonita, vamos), que está al lado de Melbourne. Podría haberla hecho en una excursión organizada, pero así moló más.
A mis primeros problemillas de conducir un coche automático por primera vez en mi vida, le sumamos conducir x la izquierda de nuevo, y... En verdad nada malo. Fueron 700 kms de ir con la boca abierta, parando cada 2 por 3, viendo paisajes increíbles ( fotos en facebook), animales alucinantes ( canguros, zorros, wallabies, pájaros de mil formas, y koalas, al fin. Lo mejor fue que el primero que ví estaba cruzando la carretera y le tuve que ceder el paso), hacer noche hippie ( la echaba de menos), y volver al día siguiente entero ( aunque llevaba seguro a todo riesgo) a mi hotel a hacer la maleta para mi última parada. Sidney.

PD. A pesar del terremoto,  N.Zelanda sigue siendo próximo destino. No nos vamos a asustar ahora ( he estado revisando que esté todo bien)


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