miércoles, 30 de noviembre de 2016

Capítulo 8. Yo y los aeropuertos... Y Christchurch


Empecemos con dos anécdotas ( por ir en orden). La primera, en el aeropuerto de Sydney ( más bien llegando a él). Leí en un blog ( y de aquí el 183avo aprendizaje de este viaje: no hacer caso a todo lo que se lee en internet) que bajando una parada de tren anterior al aeropuerto te ahorrabas 15 dolares de tasa aeroportuaria ( el famoso euro de Barajas, perdón, Adolfo Suárez), y que solo había que andar 2 kilometros. Asi que como iba con tiempo de sobra, pensé, por qué no. Lo que no decían en el blog es que había que andar por autopista, sin acera ( a pesar de que google maps decía que se podía hacer a pie, tampoco fiarse del maps siempre). Así que cuando llevaba medio kilometro de peinarme camiones, a punto de darme la vuelta, paro un chico maori, que curraba allí y me ofreció llevarme. Diez minutos de charla con él y le di mi opal card ( bonobus de Sydney, con los 6 dolares que me quedaban). Flipó bastante, no se por qué ;)
La segunda, después de un plácido vuelo, llegada a New Zealand, a las 12.30 de la noche, y control de equipaje. Yo, en mi tarjeta de entrada, ya avise que llevaba tienda de campaña, así que ratito de espera  extra y cara de alucine del de seguridad ( creo que por lo difícil que es guardarla, la jodía).

Sin mas problemas llegué a mi nave-espacial/ hostel, tras andar 10 minutos ( esta vez por acera) ya que estaba pegado al aeropuerto. Y a empezar con N.Zealand. Repetir trámites, tarjeta de móvil, sacar dinero, pillar mapas/planos/guias de todo ( esta vez más rápido y fácil después de lo aprendido), a la vez que conocía Christchurch, la ciudad más grande de la isla sur, la cual es muy tranquila y agradable para pasear ( ya se nota el ambiente diferente a Australia) a pesar de la rara sensación de cierta desolación que dan los visibles aún efectos del terremoto del 2011. Mezcla de sensaciones, aunque a mí me predominó la de entender que somos poca cosa. Si la Tierra tose, nos vamos al carajo. Más nos valdría cuidarla más y no cabrearla mucho.
Esto en dos días, ya que al tercero cogería mi coche de alquiler, para darme una vueltecita ( 8 dias-3000 kms) por la isla sur, a mi aire. Eso, para el próximo

domingo, 27 de noviembre de 2016

Capítulo 7. Australia ( RuRoSan vision)


No pretendo ( en ningún momento lo ha sido) hacer una guía turística ni objetiva sobre nada. Al final este blog es un diario de recuerdos y sensaciones personales, muy condicionadas por mis circunstancias ( como para todo el mundo). Sin embargo, 6 semanas, merecen una re-visión global ( eso creo. Además de que tengo tiempo y me apetece) de lo que he vivido aquí.
Partiendo de la base de que hasta que llegué a Perth apenas había visto nada sobre el país ( clima, moneda, mapa para situar ciudades, y las relocations vans, que ni he usado) bastante " bien" se me ha dado mi estancia aquí.
Eso es uno de los puntos positivos de Australia. Es PRIMER MUNDO. Súper seguro. Súper organizado. Eso hace ( y los precios), que haya muchísima gente viajando en plan mochilero, compartiendo coches, viajes, haciendo autostop, y a la que si te apetece, poder unirte. Como país, es un país muy joven, al que se le nota su origen europeo ( inglés sobretodo) y su posterior influencia yanki ( edificios, comida, moneda, hábitos de ocio, carácter de la gente). Es una curiosa mezcla. No hay edificios históricos, pero si mega construcciones ultra modernas. Hay un nivel alto de vida. Mucho trabajo y bien pagado, a cambio de precios altos en todo: comida, alojamientos, entradas ( el ideal capitalista, imagino). También hay que acostumbrarse a que AUD no es € ( 3=2), que al principio cuesta. Es gigante ( hasta que no estás aquí no eres consciente). Eso aisla mucho ciertas zonas, que están muy despobladas( concentran la gente en una ciudad). Es como viajar por un continente en extensión, pero con el contenido de un país ( vamos, que las cosas que merecen la pena ver, están lejísimos entre si ). Y las cosas que merecen la pena ver, tampoco son de caerse la boca al suelo ( al menos en mi humilde opinión). ¿Esto quiere decir que es decepcionante? No. Para nada lo es. Es un país tan diferente, que eso lo hace interesante. La multitud de tan exclusivos árboles, animales, plantas, es lo mejor que me llevo. Es emocionante ver canguros, y koalas, y delfines, y árboles gigantes, y desierto pegado a jungla. Lo es. Pero, ¿ merece la pena? Pues depende. Si quieres darle caña al inglés, este es el país. Casi no hay hispano hablantes ( yo hasta Melbourne, al mes de estar aquí, no me crucé con ninguno), y los que hay, hablan en inglés. Si quieres trabajar, éste es el país. Hay trabajo para todo el mundo ( yo encontré sin buscarlo). Eso si. Las leyes y los visados son muy estrictos. Pero para unos meses, una working holiday, y curras a la semana de estar aquí. ¿Para hacer turismo? Bueno. Todo depende. Si tienes tiempo y dinero, y ganas de viajar a un país ultra seguro ( teniendo cuidado con los animalitos), con facilidades para todo ( baños públicos, fuentes, caminos en las montañas...) éste es tu país. Si te falla el tiempo, o el dinero, creo que hay destinos más apropiados. Ya he ido comentando cuanto tiempo he tardado en cada sitio. Y pasta, pues mirándola mucho, sin pasar penurias, pero cocinándome a diario, durmiendo en hostales ( algunos mejor que otros), sin pagar entradas por casi nada ( los mejores sitios son gratuitos), y moviéndome en buses, coches compartidos, una media de 45 euros diarios. De ahí, para arriba todo lo que quieras.
¿Expectativas cumplidas?
Sinceramente vine a Australia porque está cerca de N.Zelanda ( mi real objetivo), hablan inglés y suena molón. Dentro de mis objetivos personales, la inmersión/buceo en ingles ha sido total ( aunque no, el inglés no es lo mio), aunque mi bajo nivel me ha condicionado bastante, eso me ha obligado a espabilarme bastante. Mi salida de zona de control/confort ha sido brutal. Esto me ha hecho tener un proceso personal bastante intenso e interesante ( en realidad es lo mejor que me llevo). El como lo he afrontado ha sido determinante (obvio también). Y si, me lo podía haber hecho más fácil, pero no hubiese sido lo mismo. Eso si, hubiera tenido más tranquilas a dos personas muuuuy importantes para mí (especialmente los primeros días). Así que por ese lado me queda un sabor agridulce.
¿Turísticamente hablando? Con más preparación ( con algo), hubieran cundido más las 6 semanas. O no. No lo se. También los sitios necesitan días para conocerse, y a mi me sobraban. Y me ha faltado ver footy. No hay liga en verano. Lástima. El caso que así lo he vivido, y así lo he contado.
Próximo destino, Christchurch ( si, donde el terremoto)

jueves, 24 de noviembre de 2016

Capítulo 6. Sydney, despedida a lo grande


Y como si el día de la marmota ( o dejavú, que suena más guay) se tratara, otra vez 12 horas de bus nocturno, otra vez muuuuchos rascacielos, parques, playas llenas de surfers, edificios retro... Pero no, no tan cool como Melbourne. Cierto es que el edificio de la opera y el puente, impresionan mucho ( como construcciones, lo más en Australia). Pero el excesivo tamaño ( todo muy alejado otra vez), la cierta decadencia que da ver gente borracha en la calle a todas horas, mezclada con el excesivo pijerio de la zona de negocios, la plaga de cucas ( en todas partes, en especial en el segundo hostel, donde me desperté con 2 cucas en la cama... grrrr), la invasión de la cercana Navidad y quizás mis ganas de pisar ya la tierra media, se han mezclado para que Sydney, haya sido una ciudad que no he disfrutado tanto. Por suerte, otra excursión a las afueras ( blue mountains), en la que me volví de nuevo Rubén de la jungla ( un treking de 4 horas, que pese a lo turístico, me resultó muy chulo),  mi segunda experiencia hockeistica-laboral, con sus cervecitas del tercer tiempo y su black money, y un último hostel ( el tercero de Sydney, macuto arriba, macuto abajo todo el día) que fue el mejor de los 11 que llevo hasta ahora ( menuda guía voy a hacer), me han dejado un más que buen sabor de boca de la capital aussie, país que ha sido mi casa las últimas 6 semanas, y que ha visto como 7000 kms después, más de 20 pueblos/ciudades visitados, más de 15 Parques Nacionales pateados, muuchas playas vistas y andadas, 154 canguros cruzados( canguro arriba, canguro abajo) , un león marino intentado tocar, muchos momentos divertidos vividos, muuuuuuuuchas horas de " centrifugado mental", algún avance en mi rústico inglés (aunque no muchos), también algún momento de difícil soledad, un ceda el paso a un koala, y 135 visitas a supermercados varios; salgo vivo de él, con muchas cosas nuevas vistas,  más cosas si cabe aprendidas sobre mi mismo y con cierta morriña por los míos, aunque con la reconfortante sensación de tenerlos muy cerca.
Próxima parada, Christchurch ( si los de la aduana me dejan... ;) )

lunes, 21 de noviembre de 2016

Capítulo 5. Melbourne, la ciudad cool + Great Ocean Road ( de vuelta al hippismo 24 horas)


Después de mis 11 horitas de bus, las cuales dormí la mayoría ( menudo soy yo durmiendo en sitios raros), llegué al penúltimo destino aussie ( australiano, vamos), con algunas lecciones ya aprendidas ( tan ceporro no soy) y con un par de excursiones, que han hecho que Melbourne sea la ciudad que más haya disfrutado.
El llevar un planning de que hacer, en función a mis excursiones, del clima, de donde estaba, imagino que ayudó bastante. También imagino que ayudó mucho el que esta vez acertara con el hostel, bien situado, limpio, grande... Como un hotel ( hasta con gimnasio). El tranvía gratuito ( que usé a base de bien) y el aldi ( siiiiii. Encontré por fin donde comprar barato) ayudaron un poquito a mantener mi economía en verde ( que la ciudad es cara de por si). Y las dos excursiones, una al campo de hockey a arbitrar 3 partidos de liga de verano ( cobrados en negro por su puesto), y otra a la zona más bonita que he visto de Australia, hicieron que mi semana en la segunda ciudad por extensión, con sus rascacielos, parques, mercados, graffitis, mega campos deportivos, edificios retro ( os suena, verdad), pero más a lo grande ( para llegar a la playa tuve que andar 20 kms) fuera de lo mas cómoda y agradable. Será que me estoy haciendo a Australia (ahora que me voy).
Great Ocean Road
De mi excursión hockeistica, poco hay que contar. Partidos de verano ( 1a jugada, tarjeta amarilla de 10 minutos), en un campazo, al que para entrar tuve que pagar ( aún siendo árbitro. Cosas de aquí). Buena para acordarme de cómo es un campo.
La otra, si fue más chula. Más no. Fue la leche.
Alquilé un coche a las afueras ( que obviamente era más barato. ¿Aprendo o no?). 24 horas. ¿Para qué? Pues para recorrerme una Scenic Road ( carretera bonita, vamos), que está al lado de Melbourne. Podría haberla hecho en una excursión organizada, pero así moló más.
A mis primeros problemillas de conducir un coche automático por primera vez en mi vida, le sumamos conducir x la izquierda de nuevo, y... En verdad nada malo. Fueron 700 kms de ir con la boca abierta, parando cada 2 por 3, viendo paisajes increíbles ( fotos en facebook), animales alucinantes ( canguros, zorros, wallabies, pájaros de mil formas, y koalas, al fin. Lo mejor fue que el primero que ví estaba cruzando la carretera y le tuve que ceder el paso), hacer noche hippie ( la echaba de menos), y volver al día siguiente entero ( aunque llevaba seguro a todo riesgo) a mi hotel a hacer la maleta para mi última parada. Sidney.

PD. A pesar del terremoto,  N.Zelanda sigue siendo próximo destino. No nos vamos a asustar ahora ( he estado revisando que esté todo bien)


domingo, 13 de noviembre de 2016

Capítulo 4. Adelaida ( de vuelta a ser urbanita). + Rub - en - glish ( cómo no hablar inglés)


Después del empacho de kms ( en especial los 3 últimos días), y de hacer el indio ( lo digo por la tienda de campaña), llegamos al destino, Adelaida, ciudad grandota y con todo tipo de comodidades y cobertura de teléfono al fin ( para alivio de mi máma). Así que me despedí de mis compis y me instalé en mi hostel. Podría decir muchas cosas acerca de los 9.2 puntos que tenía en booking-.com... Me quedaré en que eran para otro hostel que tenía el mismo nombre, y éste no se merecía mucho mas de esa nota al revés (2.9). Pero bueno. Tampoco era un infierno y salí sano de allí ;)
La ciudad la disfruté mucho. No muy grande. Con sus mercados donde comprar a buen precio ( voy aprendiendo), y donde reponer mis primeras bajas ( mochila, zapas... ); muuuuchos parques ( el botánico increíble) con campos deportivos dentro ( de hockey, cricket, futbol.... Y bien usados/cuidados, igualito que en España); bici gratuita para moverse por el centro ( que por supuesto yo usé para recorrerme la comarca y conocer la playa y algún barrio alejadillo ( 60  kms diarios  en esas bicis tuvieron merito)); sus rascacielos, sus megaestadios y sus edificios retros; y una aventurilla final muy divertida. Buscando cómo moverme a melbourne ( al final lo hice en bus nocturno: 11 horitas), acabé haciendo de instructor de coche, para un chico hindú. Él quedó superagradecido(era muy majo, y le firmé un montón de horas de prácticas), y para mí fue una toda una experiencia ( conocí un par de sitios chulos y me invitó a comer... ;)). Soy un tío con suerte...

Extra ball. Rub-en-glish

Como llevo ya un mes de viaje, aquí va mi apunte acerca de mi gran obstáculo. EL IDIOMA
Si amigos/lectores. Aquí todo está en inglés, todo el mundo habla en inglés, y por supuesto, YO NO...
Tantas clases y tanto estudiar ( pensará mi mami) pa'na. Bueno. Tampoco pa'na, pero pa' mu poco. Seguramente mi colapso mental inicial tampoco ayudó mucho a recordar mis conocimientos adquiridos tras años y años de estudio riguroso y concienzudo ( Im muzzy, por supuesto). Aunque al menos, leyendo si me entero. Asi que haciendo esfuerzos titánicos por intentar comunicarme lo mejor posible ( mi lengua no está hecha para pronunciar estos sonidos tan raros, ni mi oído para entenderlos), me propuse ( y lo estoy cumpliendo) escribirme en un cuaderno 10 palabras diarias q me surgieran con su traducción ( método Rúben. El inglés con 1000 palabras). Pero vamos. Que después hay que decirlas. O entenderlas cuando me las dicen. Vamos, que " estamos trabajando en ello", pero que chungo. Sin ánimo de ser derrotista, he de decir que algo voy entendiendo y algo me van entendiendo. Pero vamos. Los europeos. Los aussies, ni de broma ( yeah...)
Seguiré intentándolo, aunque asumo que los idiomas, no son lo mio.
Regards ( saludos)

martes, 8 de noviembre de 2016

Capítulo 3. Subaru - ando. Parte 2. Road trip ( cómo cruzar Australia por carretera)


Como aquí todo es al revés, el capítulo también, primero ando ( trecking) y luego subaru ( viajecito de 3000 kms)
Si juntas a Dora la exploradora versión alemán, con Brigite Jones versión joven francesa, con uno que pasaba por allí ( que no se enteraba de nada, sobretodo al principio), tienes o un chiste o un curioso viaje de 8 días, por todo el sur de Australia, visitando 9 Parques Nacionales ( muy chulos y variados, playa, bosque, desierto, montaña), con algún reto inesperado superado ( escalar un árbol de 60 metros de altura, aunque tuviese escalones para vigilar los incendios, para mi es un reto), alguna pequeña y bonita ciudad, haciendo  free camp ( mi vocabulario aumenta) con mi "súper tienda" (cuando no había hostels cerca, y más capas que una cebolla, que es primavera y aún hace fresquíviri), descubriendo que mi huawei no se lleva bien con la cobertura australiana, cruzándonos con muuuuchos canguros( hasta en la playa), atravesando Nullarbur ( y sus rectas de 150 kms. Ah, es un desierto, aunque el nombre suene gracioso no había hobbits ni elfos), conducir por la izquierda con el volante a la derecha ( todo cambiado, y yo dando a los limpias cada vez que quería dar al intermitente), y en definitiva conociendo sitios diferentes de este gigante país y habituándome a él y a sus costumbres.
En realidad mis dos compis han sido muy majas y me han ayudado mucho a seguir aprendiendo a manejarme por aquí y a hablar un pelín más en inglés ( al menos ellas parecían medio entenderme)... Y los treckings de 10 kms me los hacía en chanclas ( después de los 150 kms previos, las ampollas eran considerables).
Con la cabeza un poco más ordenada, aunque sin poder ( ni querer) no acordarme de mi gente en España, lo siguiente Adelaida. Vuelvo a ser urbanita.
Abrazos a todos, en especial a los Rodríguez Sánchez, mi mayor "pilar".